Lo primero agradecer de nuevo a Fede todo el esfuerzo organizativo, culminado con la meta en el fantástico local con comida&bebida, taller… esta ha sido mi 6ª alleycat, pero la más divertida sin duda, por la gran cantidad de bikers, el recorrido cañero y la lluvia y la noche que siempre le dan ese punto de aventura cuando aparecen.
La primera gran alegria llegó cuando bajé del tren y me encontré en la plaza de humedal con 13 bikers. ¡No habia visto tantos fixeros juntos en mi vida! y es que los chicos de fixedgijon se lo han tomado muy en serio, con buenas y preciosas máquinas. Incluso apareció un fixero de Avilés, para hacerme compañia en el grupo de no-locales. Risas nerviosas, estiramientos y cagamentos varios sembraron la linea de salida a la espera de lo que Fede dispusiese.
“Chico” (o así creo recordar que se llama) infló la rueda trasera con tan mala pata que rompió la rosca de la valvula, y hubo que cambiar la camara entera, también se rompió uno de mis desmontables en el proceso, segundo augurio de lo que más tarde le pasaria.
Tras unas explicaciones de Fede en la salida y que empezase a chispear, salimos en grupo a por la primera respuesta. Ya en ruta, desplegué el mapa para enterarme un poco de los spots y se rompió en dos por el viento :/… y gracias a la lluvia era casi imposible volver a doblarlo, así que lo guarde bajo la camiseta para que se fuese secando y tuve que seguir a ciegas al grupo de locales.
Según se mojaba el asfalto cada curva podia ser la última, en Gijón las señales horizontales estan muy mal pintadas aveces, y mojadas son como hielo si giras sobre ellas. Tras dar una vuelta a la manzana buscando nerviosos la primera respuesta (que tenia trampa jeje), me pare en una marquesina de autobús a desplegar de nuevo el mapa, ya en dos trozos, para memorizar los siguientes puntos que por suerte conocia y me decidí a ir en solitario a toda velocidad por las únicas calles que conozco bien: las de la costa. Fue un rodeo innecesario, pero sin duda era mas rápido que callejear desorientado por la cuadrícula.
La segunda parada fué en el Molinón, le di una vuelta completa desorientado hasta que apareció Edu. Encontramos la respuesta justo cuando aparecia el grupo perseguidor, dandoles así algo de ventaja,que recuperamos dando pedales como locos por todo el paseo de la playa en dirección al cerro de Santa Catalina.
Al entrar en las calles empedradas tuvimos la primera caida, Edu experimentó lo que es pasar por la París-Roubaix sin mayores consecuencias, subimos traqueteando pero sin bajar el ritmo hasta la cima, donde apareció “Chicho” que habia sido mas listo que nosotros, atajando por las callejuelas interiores.
Ya en el puerto “Chico” hablaba de dar relevos en grupo lo que me hizo pensar que les llevaba algo cascados :) pero yo también habia gastado mucho dando rodeos por la costa y tampoco tenia muy claro donde estaba la 4ª respeusta, así que encendí el piloto trasero para que me pudiesen seguir entre la lluvia y la oscuridad de la noche y con el plato de 53 y el piñón de 11 “mordí el manillar” para alcanzar los 37km/h de media hacia el Musel.
Tras apuntar la cuarta respuesta saqué el mapa, hecho girones de viajar en el bolsillo trasero de los vaqueros, y con sólo un palmo de papel encontré un punto de referencia: la rotonda de la carretera de Oviedo, que tantas veces tomé de pequeño cuando veniamos de excursión a la playa. Sólo quedaba un spot antes de la meta y desconocia ambos puntos, las opciones eran claras: seguirles a lo perro y tratar de ganar al sprint, o jugarmela en solitario y tratar de orientarme como buenamente pudiese. Como no habia venido para ir de paseo detrás de nadie decidí probar suerte.
“Dos calles a la derecha y 4 a la izquierda desde la rontonda” me repetia mentalmente mientras sacaba toda la energia que me quedaba para mantener el ritmo por la Avd del Príncipe de Asturias, carretera nacional y con escasa iluminación que me llevaria a la zona del 5º spot, y que pensé que Edu y “Chicho” no se atreverian a tomar (y me equivoqué :D). Como siempre.. los mapas tienen ligeras diferencias con la realidad, y en vez de terminar en un parque, acabé en un centro comercial y desesperado pregunté a dos policias locales en moto que por suerte sabian donde estaban.
Justo cuando estaba apuntando la respuesta apareció “Chicho”, contandome que me habian seguido por la nacional y que habia dejado a Edu calles atrás, saqué las migas del mapa y acerté con el trozo de unos 4cm que dibujaba la meta, en la esquina este de la calle Toreno. No tenia mas trozos del mapa que me pudiesen llevar hacia esa zona, sabia que se llamaba “el Coto” por las indicaciones que dió Fede en la salida y que yo debia estar al oeste del Parque de los Pericones.
Jugando contra un local no tenia nada que hacer, sólo dar pedales como un loco y orientarme a ojo “tenemos que ir a 45º hacia nuestra derecha, callejeando alternativamente hasta dar con un parque y luego a preguntar por la calle” le dije, mi única referencia mental era la larga avenida que habiamos cogido para llegar hasta allí y que nos llevaria hasta Pericones. Atajé por entre dos edificios para llegar al asfalto y luego me enteré que “Chicho” rompió la cadena poco despues de arrancar, porque no hay 2 sin 3 y las desgracias nunca vienen solas :(. Es parte del juego… no es sólo dar pedales, hay que saber orientarse, ir preparado para averias y accidentes, y sobre todo… tener mucha suerte.
Todavia pensando que llevaba a “Chicho” detrás, me puse a zizagear entre calles, tratando de seguir un rumbo noroeste y por suerte acabé en el centro comercial Los Fresnos, otro de los pocos puntos que conozco de Gijón. Pensé que estaba demasiado al Norte así que cogí la primera calle a la derecha que encontré y empezé a leer carteles de calles esperando que uno dijese “Toreno”, al final me cansé y pregunte en varios pasos de cebra hasta que una pareja supo decirme “esta calle de atrás es Toreno”. Debia llevar una cara de cansancio horrible porque cuando me marchaba dando las gracias preguntaron “¿que es una carrera?”.
Pasé delante de la meta unas 4 veces (era un local), porque normalmente acababamos todas las alleycats en una plaza donde poder hacer juegos tipo foot-down y skids.. y yo estaba buscando la figura de Fede y bicicletas aparcadas. Al final tuve que llamarle al movil para que saliese del local a la calle y poder dar con el.
Entregando el manifiesto me contó que era el 2º en llegar y que el primero me habia sacado casi 30 minutos… porque habia pinchado y no habia podido completar el recorrido :).
Esta vez llevé el Gps para grabar el recorrido y reirme el dia siguiente viendo los atajos perdidos y las vueltas en redondo. Salieron unos 28km de asfalto, cesped y aceras que bajo la lluvia parecieron 40. Podeis ver el recorrido grabado en gpsies:
Mi tren para Oviedo salia a las 23:27 así que no pude quedarme a los juegos tras la entrega de premios, y apenas pude despedirme, pero me quedé con el buen rollo que todos tenian, sonriendo y con esa cara de “estoy reventado, pero he disfrutado como nunca” que hace las delicias de cualquier organizador… ¡Gracias de nuevo Fede!
PD: Siento haber escrito tanto, pero en estas cosas creo que los detalles son los que mas importancia tienen :)…



