Las bicicletas están consideradas como vehículos por el código de circulación de la DGT. Son parte del tráfico rodado y tienen los mismos derechos y obligaciones sobre el asfalto que el resto de vehículos. Pero en la práctica los ciclistas urbanos no siempre circulan por la calzada, muchos usan las aceras en algunos tramos de su trayecto o en su totalidad.
En algunas ciudades está permitido que las bicicletas circulen por la acera, con ciertas limitaciones. En la propuesta del Plan 30 para Oviedo se dedica un articulo al tema:
Artículo 9. Tránsito por aceras
1. Las aceras son de uso exclusivo para peatones, pudiendo circular por ella bicicletas
infantiles, sillas de ruedas y vehículos autorizados.2. No obstante, si las aceras tuvieran cuatro o más metros de anchura, y el tránsito de
personas no fuese denso, podrán circular por ellas bicicletas de cadetes y adultos,
teniendo absoluta preferencia el peatón o cualquier otro vehículo autorizado y
debiendo el ciclista acompasar su velocidad a la de los viandantes.
Siendo esto así, si podemos circular por las aceras ¿por qué mezclarse con el tráfico?
¡¡Creo que me van a atropellar!!
En la calzada hay coches, camiones, motos, semáforos, stops, pasos de peatones, baches…
Para quienes no están acostumbrados a moverse en el tráfico, están empezando, o no saben muy bien como hacerlo, sin duda puede ser una mala idea circular entre coches, saber dar pedales no implica saber comportarse en el tráfico.
¡¡No puedo avanzar!!
En las aceras tienes personas mayores, niños correteando o de la mano de sus padres, gente con prisa o de paseo, barrenderos, perros grandes y pequeños con correas extensibles… y en Oviedo en particular, cuando las baldosas se mojan, resbalan mucho más que el asfalto.
Para los que busquen llegar a su destino de forma rápida, la acera está llena de obstáculos que nos obligarán a circular a velocidad de peatón o incluso a pararnos para dejar paso si la acera es estrecha (los peatones tienen siempre preferencia).
No es tan malo como lo pintan
En la calzada puedes circular muchísimo más deprisa que por la acera, las cubiertas se agarran perfectamente al asfalto aunque esté mojado.
En la acera tienes la seguridad de que no tendrás que convivir con los coches, puedes ir en el sentido que quieras y no tienes que evitar baches o charcos, pero siempre tendrás que negociar con peatones, que tienen preferencia. Es fácil tener problemas con peatones, tiene lógica, tú también eres un peatón y seguro que no te gusta que te adelanten pegaditos un montón ciclistas.
No existe el blanco, ni el negro, sólo tonos de gris
Al final todo se basa en la experiencia de cada ciclista, pues la sensación de seguridad es subjetiva y estamos influenciados por factores culturales.
Para un ciclista con experiencia en el tráfico, o un ciclista aficionado, manejarse en la calzada no supone un problema, y ni se plantea usar la acera.
Para un ciclista con poca o nula experiencia con la bicicleta en el tráfico, que la usa de cuando en cuando o que nunca ha leído o aprendido sobre seguridad para ciclistas, circular por la acera es una opción mucho mas segura.
La realidad diaria
En el día a día se pueden encontrar muchos ejemplos de ciclistas que tras aprender cosas tan básicas como ocupar el centro del carril para garantizar su seguridad, o mirar hacia atrás sin girar el manillar, comienzan a sentirse más seguros en el asfalto y dejan de usar las aceras en parte o por completo.
¿Cual es la solución?
Los conductores de coches, motos, camiones… todos deben pasar exámenes prácticos y teóricos para garantizar su seguridad y la del resto del tráfico. En cambio los ciclistas simplemente aprenden a mantener el equilibrio sobre la bici y ya se suponen preparados para circular por la ciudad, el monte, o la red nacional de carreteras.
Con esto no quiero decir que los ciclistas deban obtener una licencia para poder circular por el asfalto, ¡ni mucho menos! Mi intención es hacer ver que los ciclistas también necesitan aprender a usar su vehículo para formar parte del tráfico con total seguridad, no es cosa de saltar sobre el sillín y voilá.
En el ciclismo aficionado, la seguridad sobre la bicicleta es algo que se aprende en las escuelas infantiles, de los compañeros de ruta experimentados, o simplemente a base de sustos/accidentes.
En el ciclismo urbano no existen escuelas (miento… Biciescuela Granada) , no existen compañeros de rutas, aunque de vez en cuando te cruzas con algún que otro ciclista. Muchos ciclistas urbanos acaban aprendiendo a base de sustos/accidentes, o se desesperan y acaban usando las aceras.
¿Que me recomendáis?
Para los que usáis las aceras, lo pasáis mal en el tráfico, u os asusta empezar a usar la bici en la ciudad: Internet está llena de recursos sobre seguridad sobre la bicicleta, solo hay que buscar, leer, y practicar.
Algunos enlaces para empezar:
- Pedalibre: Ciclismo Seguro
- Pedalibre: Seguridad Vial
- Biciescuela Granada
- Street Smarts (Un libro excelente, en inglés)
Y para los que les aburra leer y prefieran escuchar, el próximo 5 de Marzo de 17h a 19h en el local de partycipa, repetiremos la charla que dimos en las jornadas de “ambientalizate si quieres”.
Más información en su web: Taller de safe cycling

#1 by Tami Brown on Mayo 31st, 2010
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